En el salón de su casa.




En la Rue de Rivoli de París, los nadies siguen soñando con comprarse un perro con pulgas y  siguen no entendiendo el arte escondido en fincas de niños pijos bohemios que quieren sentir esa piedra llamada hambre.

Pero  no pueden. La erosionan con el Caramel Macchiato del Starbucks.

Pobres nadies. Ojalá no existierais.

Ibiza



20 panes y 1000 salchichas
y un montón de barriles de ron
navegando con calma chicha
sin tener que usar el timón.
Yo prefiero ser un pirata,
aunque tenga que naufragar
vivir en tierra es una lata
nada hay tan bello como la mar...

Lección 1º del 2014:


  •  Nunca te lleves mal con nadie. Con NADIE. Nunca se sabe dónde van a estar ellos el día de mañana, y dónde vas a estar tú.

Por favor...



que la Chica Costra no vuelva jamás


Tan visto, oído, lamido, olido  y tocado...                                                      como real.



Muere lentamente quien no viaja,

quien no lee, quien no escucha música,
quien no halla encanto en si mismo.



Muere lentamente quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.



Muere lentamente quien se transforma en esclavo del habito, 
repitiendo todos los días los mismos senderos,
quien no cambia de rutina,
no se arriesga a vestir un nuevo color
o no conversa con desconocidos.



Muere lentamente quien evita una pasión
Y su remolino de emociones,
Aquellas que rescatan el brillo en los ojos
y los corazones decaídos.



Muere lentamente quien no cambia de vida cuando está insatisfecho con su trabajo o su amor,
Quien no arriesga lo seguro por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien no se permite al menos una vez en la vida huir de los consejos sensatos…
¡Vive hoy! - ¡Haz hoy!
¡Arriesga hoy!
¡No te dejes morir lentamente!
¡No te olvides de ser feliz!

MARTHA MEDEIROS


RECUERDA:

Cuando por dentro de la piel olías a feliz...                              


y por fuera a colonia de Zara.



Mequiero,vidamía




para mi

nunca fueron muchos demasiados.

.

El día que nos conozcamos a nosotros mismos, estaremos totalmente perdidos.

.

El vacío es el peso más difícil de soportar
Si no esperas nada de nadie nunca te engañarán,


 nunca te dolerán.

Pero no esperar nada de nadie...

que triste sería.






Que todas las lágrimas que tengan que llegar... Bienvenidas sean =)

.

 No, no lo hice bien cuando llegué a Londres. Tendría que haber esperado a las cinco de la tarde para colarme en un verde y despejado jardín inglés residencial a tomar el té en una tacita de porcelana levantando el meñique mientras me atiborro de pastas. Pero cuando vaya a París lo voy a hacer mejor, voy a pintar un lienzo en un puente al atardecer con una boina en la cabeza, un suéter a rayas banquinegras y  un puro en los labios. También quiero ir a México a dormir la siesta bajo un gorro tres talla cabeciles más grandes que yo, bajo  la sombra del cactus y bajo un sol abrasador. Quiero ir Hawái  a bailar con un bikini de flores y un pareo de hilos en la orilla del mar. Y por supuesto, lo primero que voy a hacer cuando aterrice en  Escocia es correr a algún monte a bailar con el viento  al son de una gaita borrachísima de whisky. No te preocupes, escaparé de los laberintos subterráneos con momias observadoras de las pirámides de Egipto para que el vodka derrita la nieve de Rusia y me caliente las orejas rojas como su gobierno, bajo un gorro negro de zorro. Y me bañaré en el mediterráneo, mientras dibujo eses con mis brazos y la sal se me queda pegada a la piel.

-

Espero que un día, cuando estés sumida en un estado vegetaloide, te venga, así como si nada, como si de un olor se tratase, el recuerdo del trocito de lana roja que yo ataba a una barra del balcón el fatídico día en que marchabas todo el verano a Galicia. Y es que yo no tenía muchas compañeras que tuvieran barbies que hicieran cosas tan divertidas, como las tuyas. Que fueran negras, inteligentes, independientes, guapas, con pasta y elegantes, y que encima no les importáse realizar su función teatral en medio de la calle. Tampoco tenía otra amiga que tuviera miles de cables de colores, ni un gusto tan guay como el mío para combinar pulseras trenzadas de lana, y  dotarles de un valor adquisitivo que los vecinos no podían solventar. El gas de la risa de debajo de mi cama no funcionaba con otras personas, y solamente contigo me reia jugando a burro.  Eras la niña superheroina  que un día se comió once tostaricas seguidas, que se sabía el abecedario antes de darlo, que sabía dibujar mickys paso por paso y que sabía todo aquello que ocurria más allá de la vida  y la muerte, todo sin aceptar su presunción. Tú me enseñaste a ir en bici y yo a patinar, aunque lo último es menos recordado. Y lo cierto, es  que debo confesar, que sí, me copiaba de lo que querías ser de mayor, porque yo lo que quería  era trabajar contigo. Si me lo pasaba tan bien siendo Nieves la farmaceutica, trabajar no sería tan aburrido como lo pintan los mayores. Íbamos a ser grandes y felices.  Miles de horas en miles de juegos en miles de escenarios en miles de días diferentes, pero todos guardados en una caja de cartón con una sonrisa pintada en rotulador.  Me gustaría poder escribir todos, los días de playa, de colegio, las tardes en inglés, las idas y venidas en el coche de tu madre, las tardes en mi casa, en la tuya, en la calle, en el pueblo, los intentos fallidos de pernoctar en mi casa etc... pero creo que ocuparía 21 años de mi vida.  Así que solo espero, que alguna vez te acuerdes del trocito de lana, y sonrías.

fuck it

Cuando dos almas gemelas,
se atraen con tanta fuerza, a veces acaban electrocutándose.

:

Puedo ser un poco torpe.
Tengo ojeras, nunca me peino, y mastico chicle con la boca abierta.  Soy bastante infantil y muy desordenada,  y a veces me cuesta pillar las cosas.Me despisto con facilidad y camino siempre distraida con las manos en los bolsillos, haciendo eses y molestando el paso recto de mi acompañante.Soy hipersensible a la vida, y por eso salgo cada día a la calle con una coraza de 20 mm de uranio forrando mi mirada, pero se deshace con facilidad.  Soy demasiado leal, así que también muy rencorosa. Me falta sentido de la propiedad ajena y de la orientación. Pero soy una tía de puta madre.

Una tía de puta madre.

Y estaré ahí, dónde quieras que yo esté, siempre que me necesites.

.


Recuerde el alma dormida,
..... avive el seso y despierte,

CONTEMPLANDO
Cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte

. tan callando







(Cómo a nuestro parecer cualquier tiempo pasado, fue mejor)

...



Eso del alcohol, que gran invento es.

Eso que te extrae asépticamente la aponeurosis del alma, y te devuelve tu verdadero yo, el que nunca deberías haber dejado que entierren.

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(Soy mentira y soy verdad,
mi reflejo vive preso dentro de un cristal)

En fin...


No puedo evitarlo. Por mucho que pasen los años, no puedo evitar que me duela el estómago como si me lo derritieran con un mechero, cuando pienso en ti. Soy demasiado imbécil, y no puedo evitar sentir una nostalgia enfermiza, que se me empañen los ojos cuando tengo que obligarme a punta de respiraciones a seguir con mi vida, porque tu lo haces, sigues con tu feliz vida, sin mi.

Y tengo miedo de que me vuelva a pasar con otras personas, y que mi pobre corazón tenga tantas cicatrices que no tenga fuerzas de latir.

Y me prometí a mi misma que no escribiría más cursiladas de niñas tontas enamoradas del desamor.

Y como siempre, las únicas promesas que acabo rompiendo, son las que me hago a mi misma.

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Quiero ser así, pequeña, siempre. Caber en la cáscara de una almendra. No estoy preparada para crecer, no estoy preparada para cambiar de fase. No quiero quedar para tomar un café. No quiero dejar propina en los bares. No quiero, no quiero tener un trabajo estable, para luego hipotecarme. Me da vértigo empezar a ir a boda u enlaces, a que me cosan los trajes, acariciar tripitas y sonreír. Quiero que me sigan dando ataques de risa en los sitios menos apropiados, bailar en la calle, mangar en los chinos, emborracharme.

Comer en los portales, ver dibujos animados en lugar de debates semanales.

No quiero quejarme de la subida del petróleo, decir que en nuestra época no pasaban estas cosas. Que mis venas no tiemblen con el sonido de guitarras histéricas. No quiero comprar calcetines de oferta, irme porque se me haga tarde. Pasar de los 50, kilos, años. No quiero bajar el volumen.

No quiero entrar, no, no me parecéis interesantes.

No quiero salir de aquí.

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De verdad, de verdad, solo se puede confiar en los gatos.

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